Si la verdad a declarar
es atávica e insospechada,
lanzará su rugido
una vez retirado el maquillaje.
Toda palabra humana
que se quiere feroz
detona en una cara lavada.
13.12.10
Consejos de Belleza II
Publicado por Lau Fu en 2:28 PM 0 Lenguas inquietas
Etiquetas: Clan de la Cicatriz
9.12.10
Consejos de Belleza I
El desmaquillador más sobresaliente
son las lágrimas,
mi patria
-si alguna vez
la tuve-
se ha reducido
a dos letras borrosas
deslizándose
hacia el lavabo.
Publicado por Lau Fu en 8:40 AM 2 Lenguas inquietas
Etiquetas: Clan de la Cicatriz
9.11.10
De por qué navegar se hace preciso
Nunca pude escribir un poema de amor,
los espíritus rechinan en esta ciudad intramuros
y la lluvia cuaja su grosero barro en el balcón,
dos mosquitos han muerto aplastados
sobre un tomo de la guerra en Algeria,
pero no consigo describir
la nostalgia de una bala errada,
su sonámbula diatriba resonando
en galaxias lejanas,
donde quizás,
sí cupo un paso tanguero,
o una bolerista abrazando
el enfisema con su voz,
ahí se habrá escuchado
al menos una palabra
en el gesto alcohólico del adiós,
que diera un aroma,
una ramita leve que sostuviera
al menos en el recuerdo,
el almita de un antiguo amor.
Publicado por Lau Fu en 6:01 PM 2 Lenguas inquietas
Etiquetas: Penelopiando
25.3.10
Pensando en los 30 años del asesinato de Monseñor Romero
...Y un ardor en la sangre, que aún el tiempo no apaga.
Publicado por Lau Fu en 4:44 PM 7 Lenguas inquietas
Etiquetas: Kukulkán
2.3.10
¿Cuándo llega la primavera?
aún durante la tormenta

Publicado por Lau Fu en 5:02 PM 2 Lenguas inquietas
Etiquetas: Vuelta de hoja
4.2.10
La obscenidad del poder
Al calor del grano de oro forjaron un imaginario que pretendió borrar de un plumazo todas las diferencias. En esa pequeña república al comenzar el siglo XX se inculcaba a todas las personas que no existían afrodescendientes, indígenas, comunistas, feministas, homosexuales... Pasaron todas y cada una de las revoluciones latinoamericanas ya bien entrado el siglo XX, y el pequeño país se convirtió en refugio de disidentes, guerrilleros, exiliados... Mas en el imaginario se mantuvo siempre la incólume paz como paloma ciega y muda ante los atropellos sufridos por otros. Algunos levantaron su voz -los que nunca existieron- y se quedaron solos, muy solos.
Al terminar el siglo XX los ciudadanos de segunda clase ya pertenecían a una tercera y cuarta clase. La pobreza latente finalmente explotó ante los privilegios que seguían detentando los descendientes políticos de aquellos primeros oligarcas, que desde siempre contaron con la bendición eclesiástica -salvo, contadas excepciones- para enriquecerse a costa de otros.
Entonces, muchos años después, aquella gente domesticada intentó quitarse las riendas de encima, defendiendo, como lo había aprendido, el valor de la palabra para expresarse libremente. Los descendientes de los oligarcas, llamados en el siglo XXI neoliberales, jamás imaginaron que el experimento de "la excepción latinoamericana" se saliera de su rumbo. Temieron lo peor y reprimieron las manifestaciones en las calles. No obstante, el pueblo consiguió su propósito y se opuso por una vez a los planes de sus gobernantes. Sin embargo, la gente apenas saboreaba su triunfo, y ya perversas maquinaciones se tendían no sólo para privatizar las telecomunicaciones, sino toda la soberanía del pequeño país centroamericano; sus aguas, sus tierras, su aire y su ser.
Pese a una férrea campaña contra la concesión de la soberanía al todopoderoso imperio estadounidense, la gente, que ya no soportaba más riendas, perdió ante el dinero y el poder ejercido por éste sobre sus gobernantes. Los mismos que buscaron perpetuarse en el ejercicio del poder, para hacer cada vez más mofa de la pretendida democracia centenaria de la cual hacía gala la pequeña república.
El pueblo burlado, pero ya no domesticado ante la obscenidad del poder, tuvo una última oportunidad. Porque la historia es irónica y los ungidos por el poder en realidad nunca cambian en ese pequeño país centroamericano llamado Costa Rica, ahí todos son finalmente marionetas de titiriteros con más o menos poder que otros. No obstante, la capacidad crítica finalmente se cimentaba en una parte de la población venida a menos, y esta gente acudió al gran teatro electoral con la firme convicción de al menos, comenzar a cambiar de titiriteros.

Publicado por Lau Fu en 4:54 PM 7 Lenguas inquietas
Etiquetas: Políticas
17.1.10
Ojalá que me vaya bonito

Entonces me acordaba de París, como podría acordarme del árbol de aguacate que nació de forma imprevista en el viejo patio de cemento. Como uno de esos sueños maravillosos que crecen y desaparecen en la penumbra de la vigilia. Con un cariño extraño hacia lo lejano y un afecto renovado a lo cercano. Volví luego a mi barrio parisino y sus callecitas me dieron la bienvenida, reflejando en cada charquillo de nieve derretida la imagen de una vieja torre de hierro, que solamente en su nocturnidad despliega toda su magia.
Sabiendo como vos, que nunca lées esta bitácora abandonada, que vivo en un exilio interior. Que hace muchas lunas pertenezco a esa estirpe condenada a cien años de soledad. Repitiéndome una vez más que mi casa siempre ha estado donde me lleve el corazón.
Publicado por Lau Fu en 4:23 PM 2 Lenguas inquietas
Etiquetas: Vuelta de hoja