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30.4.11

Querido Sábato, te quise tanto...

Sos el causante de mis mejores pesadillas. Ya sólo me quedan unas pocas cosas que agradecerte. El fuego que me corroe el alma desde la adolescencia. La lucidez de la literatura provocadora. La molestia ajena de ser políticamente incorrecta. Los ataques de irrealidad y la llegada del bóreas. Corroborar la existencia de las causalidades y no de las casualidades. Un fuero interno dividido entre la exactitud y la fe. Un viaje iniciático a lo bello monstruoso, con Rilke como amuleto en las profundidades de Guatemala. La intolerancia delante de la injusticia, aunque reine la ceguera. La narrativa vertiginosa que me llevó al precipicio donde hoy me encuentro.


Hace una eternidad hubiera sabido qué escribirte. Probablemente hubiera reseñado tus obras con esa pedantería periodística de quien todo lo dice sin querer decir nada. Ahora ya no. Es tal nuestra intimidad que me hice sombra en Santos Lugares hace años. Bajo tus lentes recorrí los libros enmohecidos donde ahora me evaporo. Mi vida son fragmentos, y el más terrible, también el más hermoso, se hizo humo con vos. Quizás yo también muera de una bronquitis, el humo va enlazando cada pieza de este intríngulis sobre tu tumba, más bien la de un anti-héroe.

¡Qué los dioses de las tinieblas te acojan finalmente! Nosotras, que somos legión, te seguiremos.

25.1.11

Sin memoria no hay pertenencia

Mi padre fue asesinado hace 32 años en Guatemala. No me canso de repetirlo, porque todavía hay gente que cree en esa misma violencia que acabó con su vida. Aún no se extingue el odio fraticida, ni la exclusión hacia quienes nunca tuvieron nada y de todo se les despojó en América Latina.

Quedan gentes que defienden el uso de las armas y las guerras preventivas. La desigualdad sigue reinando junto al poder de más de un déspota que con nuevos métodos lleva a su país al desfiladero, y las voces de quienes se oponen continúan siendo silenciadas.

En la memoria vive nuestra pertenencia latinoamericana, la clave para el desarrollo está en no olvidar quiénes somos, ni a quienes asesinaron para que lo olvidáramos.


13.12.10

Consejos de Belleza II

Si la verdad a declarar
es atávica e insospechada,
lanzará su rugido
una vez retirado el maquillaje.

Toda palabra humana
que se quiere feroz
detona en una cara lavada.

9.12.10

Consejos de Belleza I

El desmaquillador más sobresaliente
son las lágrimas,
mi patria
-si alguna vez
la tuve-
se ha reducido
a dos letras borrosas
deslizándose
hacia el lavabo.

9.11.10

De por qué navegar se hace preciso

Nunca pude escribir un poema de amor,
los espíritus rechinan en esta ciudad intramuros
y la lluvia cuaja su grosero barro en el balcón,
dos mosquitos han muerto aplastados
sobre un tomo de la guerra en Algeria,
pero no consigo describir
la nostalgia de una bala errada,
su sonámbula diatriba resonando
en galaxias lejanas,
donde quizás,
sí cupo un paso tanguero,
o una bolerista abrazando
el enfisema con su voz,
ahí se habrá escuchado
al menos una palabra
en el gesto alcohólico del adiós,
que diera un aroma,
una ramita leve que sostuviera
al menos en el recuerdo,
el almita de un antiguo amor.

25.3.10

Pensando en los 30 años del asesinato de Monseñor Romero

En América Central jugamos una partida entre el olvido y la memoria. Nos queda un resabio de muerte en los labios. Un beso desaparecido bajo la metralla. Miles de gentes ahogadas en el miedo y la impotencia. Cinco siglos huyendo hacia todas partes y ninguna. Antiguos dioses silenciados bajo cruces.

...Y un ardor en la sangre, que aún el tiempo no apaga.

2.3.10

¿Cuándo llega la primavera?

Una cáscara de naranja arrojada al azar
y algunas ramitas secas encontradas por doquier
son la perfecta excusa

para unos pétalos de ojos azules que se niegan a caer del balcón

arañan el aire del invierno

aún durante la tormenta

continúan soñándose en el sopor de su retorno.

4.2.10

La obscenidad del poder

Hubo una vez un pueblo domesticado por generaciones y generaciones de oligarcas latifundistas, que reproduciéndose entre ellos consiguieron el dominio político de una remota ex-colonia española. Crearon así una mayoría de ciudadanos de segunda clase, sin aspiración a ningún cambio, cómodos en su letargo cuasi milenario. Creció esta clase media ajena al clamor de indígenas y campesinos que se veían despojados de su tierra, conforme se reproducía la clase oligarca y sus nexos con el mercado internacional crecían hacia fines del siglo XIX.

Al calor del grano de oro forjaron un imaginario que pretendió borrar de un plumazo todas las diferencias. En esa pequeña república al comenzar el siglo XX se inculcaba a todas las personas que no existían afrodescendientes, indígenas, comunistas, feministas, homosexuales... Pasaron todas y cada una de las revoluciones latinoamericanas ya bien entrado el siglo XX, y el pequeño país se convirtió en refugio de disidentes, guerrilleros, exiliados... Mas en el imaginario se mantuvo siempre la incólume paz como paloma ciega y muda ante los atropellos sufridos por otros. Algunos levantaron su voz -los que nunca existieron- y se quedaron solos, muy solos.

Al terminar el siglo XX los ciudadanos de segunda clase ya pertenecían a una tercera y cuarta clase. La pobreza latente finalmente explotó ante los privilegios que seguían detentando los descendientes políticos de aquellos primeros oligarcas, que desde siempre contaron con la bendición eclesiástica -salvo, contadas excepciones- para enriquecerse a costa de otros.

Entonces, muchos años después, aquella gente domesticada intentó quitarse las riendas de encima, defendiendo, como lo había aprendido, el valor de la palabra para expresarse libremente. Los descendientes de los oligarcas, llamados en el siglo XXI neoliberales, jamás imaginaron que el experimento de "la excepción latinoamericana" se saliera de su rumbo. Temieron lo peor y reprimieron las manifestaciones en las calles. No obstante, el pueblo consiguió su propósito y se opuso por una vez a los planes de sus gobernantes. Sin embargo, la gente apenas saboreaba su triunfo, y ya perversas maquinaciones se tendían no sólo para privatizar las telecomunicaciones, sino toda la soberanía del pequeño país centroamericano; sus aguas, sus tierras, su aire y su ser.

Pese a una férrea campaña contra la concesión de la soberanía al todopoderoso imperio estadounidense, la gente, que ya no soportaba más riendas, perdió ante el dinero y el poder ejercido por éste sobre sus gobernantes. Los mismos que buscaron perpetuarse en el ejercicio del poder, para hacer cada vez más mofa de la pretendida democracia centenaria de la cual hacía gala la pequeña república.

El pueblo burlado, pero ya no domesticado ante la obscenidad del poder, tuvo una última oportunidad. Porque la historia es irónica y los ungidos por el poder en realidad nunca cambian en ese pequeño país centroamericano llamado Costa Rica, ahí todos son finalmente marionetas de titiriteros con más o menos poder que otros. No obstante, la capacidad crítica finalmente se cimentaba en una parte de la población venida a menos, y esta gente acudió al gran teatro electoral con la firme convicción de al menos, comenzar a cambiar de titiriteros.


17.1.10

Ojalá que me vaya bonito

De vuelta al barrio La Dolorosa algo se me quiebra en el alma. Seguro es el albur. Los edificios vecinos cambian de color pero la vejez sólo se maquilla, ellos lo saben y yo también. Recorro el zaguán de mi casa con sigilo, mis pasos resuenan sobre los de mis abuelos en un pasado ya muy lejano. Los espejos nos reflejan en sepia desde 1936. Y entonces reencuentro lo querido: mi madre y su sonrisa. El mosaico de arabescos inextricables. Un angelito azul que me interroga. El aroma de la lasagna cuyos secretos hoy también conozco. La fotografía del abuelo en la sastrería. El té de las cinco. La biblioteca presa de algunas bestezuelas con apetito literario. La hibridez de mi familia en el trópico lluvioso. Un solcito que me acaricia la piel y me devuelve el color.

Entonces me acordaba de París, como podría acordarme del árbol de aguacate que nació de forma imprevista en el viejo patio de cemento. Como uno de esos sueños maravillosos que crecen y desaparecen en la penumbra de la vigilia. Con un cariño extraño hacia lo lejano y un afecto renovado a lo cercano. Volví luego a mi barrio parisino y sus callecitas me dieron la bienvenida, reflejando en cada charquillo de nieve derretida la imagen de una vieja torre de hierro, que solamente en su nocturnidad despliega toda su magia.

Sabiendo como vos, que nunca lées esta bitácora abandonada, que vivo en un exilio interior. Que hace muchas lunas pertenezco a esa estirpe condenada a cien años de soledad. Repitiéndome una vez más que mi casa siempre ha estado donde me lleve el corazón.

3.12.09

Urgente: Derechos humanos perseguidos

10 de Diciembre: Día Internacional de los Derechos Humanos
Disfrazáte de tu perseguidx favoritx

A lo largo de los siglos muchas personas y grupos hemos sido perseguidos por sectores conservadores y fundamentalistas, enemigos de la diversidad humana.
-En la inquisición a las mujeres nos acusaron de brujas y nos quemaron
-En la época Nazi a los homosexuales y las lesbianas nos asesinaron.
-Durante miles de años a las personas negras e indígenas nos oprimieron y esclavizaron.
Hoy están atacando los derechos de las mujeres y los derechos de las personas GLBTTTI.
Tus derechos, mis derechos ¡nuestros Derechos Humanos!
Este 10 de Diciembre el arte y la creatividad se sumarán a la celebración de los derechos humanos y la diversidad. Te invitamos a disfrazarte de tu discriminadx favorito y unirte a esta concentración de personajes en el Parque Central de San José, por la defensa de nuestros derechos.

¿Cuándo?:
Jueves 10 de diciembre, 12md
¿Dónde?:
Parque Central de San José (Costa Rica)


¡Cuando avanza el fundamentalismo perdemos todxs!

Para apuntarte, dar ideas, apoyar la actividad, disfrazarte, etc., podés escribir al correo colectiva@colectiva-cr.com

21.11.09

¿Quién le teme a la Antierótica Feroz?

"Un artista, un escritor, un creador no tiene como objetivo gustar o divertir, aunque sus obras puedan evidentemente gustar y divertir. No tiene como objetivo vender, aunque sus obras puedan y deban venderse. No tiene como función promover sus obras, aunque pueda contribuir a su promoción.
Crear no tiene nada que ver con el mercado, el cual debería intervenir de forma posterior a la creación. Crear consiste en captar fuerzas inauditas e invisibles que actúan sobre el mundo a través de materiales lingüísticos, sonoros, corporales o plásticos. Crear consiste en extraer de estos materiales nuevas disposiciones formales para que las obras entren en resonancia con las fuerzas subterráneas y activas del mundo. Por esto un artista no debe buscar gustar, sino más bien aceptar el poder de disgustar".

Traducción muy libre de: C'est la faute aux artistes, 12 nov. 2009, Numéro 292.


P.D. A quien le caiga el guante que se lo plante.

14.11.09

(Epitafio)

No estoy muerta lo juro.

4.9.09

Some sugar, my poet

Ciao Feli. Nada más ni nada menos que el choque con el poste acostumbrado camino al Morazán. ¿Nos cantamos ésta a dúo?


22.8.09

Calle más calle

Pa todas mis princesas cansadas de subir pa´bajo y bajar pa´rrriba...

8.8.09

¡Abracadabra!


Casi pierdo la cabeza, pero me escapé del jefe. Es evidente que ya no soy bienvenida en su guarida. Aún conservo mi sangre en las venas, cambié de trabajo y me doy cuenta de que los estudios teatrales ahora me son muy útiles para desempeñar ciertos puestos donde nunca me hubiera imaginado...

7.7.09

Cuando vida y literatura se confunden


Drácula es mi jefe.
Espera que le entregue al menos 3 litros de sagre a fin de mes.
Si no lo hago seré decapitada.

5.6.09

Cambios

Avances

Retrocesos
Resistencias

...Perdida en el corazón de la Grande Babylone...

No es que me falten palabras, es que tengo problemas con la organización de discursos complejos, como ese que llaman el proyecto de vida "las gentes entendidas" en la materia.

11.4.09

Zen

Sí, de esas.

28.3.09

O Barquinho

...Un poco abandonado está este blog: ¡Mi pobrecito barquinho! Con la llegada de la primavera sigo navegando a contracorriente, la vida me huele a mar, a coquillages que van poblando mi cuerpo mientras el espíritu sigue en cante hondo, planeando sobre un París que siempre es gris, con deseos de amarizar entre el cielo y la lluvia, pero con los ojos muy negros aún, mirando el regreso de las golondrinas que nunca se fueron de mí.
Entonces me acuerdo de las margaritas que comíamos bajo la sala de cine en San José y de la calle del Bóreas donde sentíamos el golpe del viento del desierto, ahora cantaría Lhasa, "he venido encendida al desierto pa quemar", y yo podría saltar sobre estas azoteas o convertirme en el fantasma del deshollinador tuerto que ronda la calle del gato que pesca.
Buscaré un limón que me desgarre el gusto salado de aquellas arenas y seguiré navegando hasta el final de la noche, sin luna o con ella.

21.2.09

Lo que venga después...